En los últimos días, la atención mundial se ha centrado en la situación de Venezuela tras la intervención de Estados Unidos, un hecho que, según diversas versiones, habría derivado en la destitución de Nicolás Maduro. En este contexto, desde Radio Mañana se dialogó con Wilmar Muñoz, vecina de la ciudad de Roldán desde hace una década y residente en Argentina desde hace quince años, quien compartió su testimonio como venezolana radicada en el país.
Muñoz relató que llegó inicialmente a Buenos Aires y posteriormente se estableció en Roldán, donde ha desarrollado su vida profesional y familiar. Señaló que, como muchos compatriotas, emigró con la intención de aportar sus conocimientos y su trabajo a una sociedad que, según expresó, ha sido mayoritariamente solidaria y abierta con la comunidad venezolana. En ese sentido, destacó el acompañamiento recibido por parte de la sociedad argentina y remarcó que la mayoría de los venezolanos en el exterior busca integrarse y contribuir de manera positiva.
Consultada sobre sus sentimientos ante la caída del gobierno de Maduro, Muñoz describió una mezcla intensa de emociones. Afirmó que la noticia generó una alegría profunda entre muchos venezolanos que viven fuera del país, a la vez que despertó incertidumbre y preocupación por la situación de los familiares que permanecen en Venezuela. En su caso particular, mencionó la inquietud inmediata por su madre, jubilada de 65 años, quien continúa viviendo allí en condiciones económicas muy difíciles, con ingresos que, según relató, apenas alcanzan el equivalente a cuatro dólares mensuales.
Durante la entrevista, Muñoz caracterizó la crisis venezolana como humanitaria, económica y social, y sostuvo que el país ha vivido durante más de dos décadas bajo un sistema que definió como dictatorial. También se refirió a la ausencia de garantías democráticas, cuestionando los procesos electorales recientes y denunciando persecuciones políticas, así como la existencia de cientos de presos por motivos políticos.
La entrevistada defendió la idea de que la situación actual no puede analizarse sin tener en cuenta la participación de distintos actores internacionales en la explotación de los recursos naturales venezolanos, y afirmó que, desde su perspectiva, el cambio político reciente no se habría producido por vías democráticas debido al control ejercido por el régimen saliente sobre las instituciones y las fuerzas armadas.
Muñoz explicó que las historias de la diáspora venezolana son múltiples y diversas: profesionales que no encontraron condiciones dignas para ejercer, familias que emigraron por razones de seguridad o personas que abandonaron el país con lo puesto en busca de una vida mejor. Subrayó que el miedo y la represión han marcado profundamente a la sociedad venezolana, hasta el punto de que muchas personas evitan expresarse abiertamente, incluso en conversaciones privadas.
Al reflexionar sobre el futuro, consideró que Venezuela atravesará una larga y compleja etapa de transición. A su entender, la reconstrucción del país llevará años y requerirá del esfuerzo conjunto de quienes permanecen en el territorio y de quienes viven en el exterior. Pese a las dificultades, expresó su esperanza de que Venezuela pueda recuperar la democracia, la estabilidad y la calidad de vida que, según recordó, alguna vez atrajeron a personas de distintos países de la región.
La entrevista concluyó con un mensaje de gratitud por el espacio brindado y con el deseo de un futuro mejor tanto para Venezuela como para quienes, desde el exilio, siguen ligados afectivamente a su país de origen.
