Un rápido y eficaz accionar de dos bomberos voluntarios permitió salvar la vida de Mateo, un niño de dos años que presentaba síntomas de ahogamiento y fue trasladado de urgencia por su padre al cuartel de bomberos local. El hecho ocurrió alrededor de las 17:40, cuando Marcos, el padre del menor, llegó desesperado al cuartel pidiendo ayuda inmediata.
En ese momento se encontraban trabajando en el lugar los bomberos Matías Delay y Carlos Beuvallet, quienes realizaban tareas de mantenimiento. Al escuchar los gritos y la bocina de una motocicleta, advirtieron la gravedad de la situación y actuaron sin demora. El bebé fue entregado en brazos a Delay, quien comenzó de inmediato con las maniobras de primeros auxilios, mientras su compañero daba aviso al hospital para coordinar la atención médica.
Tras algunos minutos de reanimación, el niño comenzó a responder. Fue entonces cuando los bomberos decidieron trasladarlo al centro de salud en una unidad de logística del cuartel, ya que no disponen de ambulancia. Durante el trayecto, Delay continuó con las maniobras hasta que el menor expulsó líquido y comenzó a llorar, una señal alentadora. Gracias a la comunicación previa, el equipo médico ya se encontraba preparado al arribo, lo que permitió una asistencia inmediata y coordinada.
En una entrevista radial, Matías Delay relató que la clave en este tipo de emergencias es mantener la calma y aplicar los protocolos aprendidos. Reconoció que, aunque los bomberos están capacitados, cada situación implica una fuerte carga emocional, que suele manifestarse una vez finalizada la emergencia. Aun así, explicó que el entrenamiento también incluye aprender a cerrar cada intervención para evitar una sobrecarga psicológica.
El padre del niño destacó no solo la reanimación exitosa, sino también la paciencia y contención que recibió por parte de los bomberos en un momento de extrema angustia. Desde el cuartel subrayaron además la importancia de la formación en primeros auxilios y RCP, recordando que los cursos que brindan son gratuitos y abiertos a toda la comunidad, ya que estos conocimientos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El episodio concluyó con Mateo fuera de peligro y con un mensaje claro: la preparación, la coordinación y la rápida respuesta resultan fundamentales ante una emergencia, y la capacitación en primeros auxilios es una herramienta vital para toda la sociedad.
