A tres años de su partida, la figura de Daniel Orellano volvió a sentirse con fuerza en una emotiva jornada de homenaje en FM 92, donde su hermana Susana compartió recuerdos íntimos, anécdotas familiares y destacó el legado humano y artístico que dejó en la comunidad.
Durante la entrevista, Susana recordó a Daniel como una persona estudiosa, meticulosa y profundamente respetuosa en su trabajo, incluso cuando la entrevistaba en su etapa como docente y funcionaria educativa. También lo definió como alguien alegre, generoso y siempre dispuesto a sacar una sonrisa, aun en los momentos difíciles.
La charla repasó la historia familiar y el acompañamiento permanente que recibió Daniel desde niño frente a su discapacidad visual. Susana relató el esfuerzo de sus padres y de los hermanos para acompañarlo en sus estudios y en cada etapa de su vida, remarcando que siempre fue tratado con amor y admiración dentro del hogar.
Uno de los momentos más conmovedores llegó cuando contó que, justamente en la fecha en que se cumplían tres años de su fallecimiento, estaba por nacer un nieto de Daniel, hijo de Belén. La familia interpretó esa coincidencia como una señal especial. El bebé llevará el nombre Noah, cuyo significado, según explicó, está vinculado a la paz, la esperanza y el consuelo.
“Daniel está siempre presente”, expresó Susana, al remarcar que continúan apareciendo personas, historias y recuerdos que reflejan la huella que dejó en cada lugar donde estuvo.
Además, leyó al aire un poema titulado Cantor de Pueblo, escrito por Isabel Bustos, en el que se resalta la humildad, la generosidad y el amor por la música de Daniel Orellano, recordado como un artista cercano a su gente.
La jornada cerró con música y emoción, en un nuevo homenaje a quien sigue vivo en la memoria de su familia, sus amigos y toda la comunidad de Roldán.
