La Selección Argentina continúa su preparación de cara al encuentro que disputará este martes en Kansas City, en un partido que genera una creciente expectativa entre los aficionados albicelestes. Con el objetivo de finalizar en lo más alto de su grupo, el equipo dirigido por Lionel Scaloni ultima detalles en una formación que mantiene una base consolidada y solo presenta algunas incógnitas en la última línea defensiva.
La estructura principal del conjunto argentino parece definida. Emiliano Martínez será el encargado de custodiar el arco, mientras que en el mediocampo no habría modificaciones respecto a las últimas presentaciones, con Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández como piezas fundamentales. Lionel Messi liderará el ataque con libertad de movimientos, acompañado por Thiago Almada, quien se ganó un lugar tras sus recientes actuaciones, y Lautaro Martínez como referencia ofensiva.
Las principales dudas pasan por los laterales. En el sector izquierdo, la ausencia de Valentín Barco abre la posibilidad de que Lisandro Martínez ocupe esa posición, manteniendo a Nicolás Otamendi junto a Cristian Romero en la zaga central. Otra alternativa es una propuesta más ofensiva con Nicolás González como lateral-volante. En el costado derecho, Gonzalo Montiel y Nahuel Molina compiten por un lugar en el once inicial.
Mientras Argentina se enfoca en su compromiso, la atención también estará puesta en los encuentros que se disputarán este lunes y que podrían influir en el futuro cuadro de eliminatorias. España enfrentará a Cabo Verde, mientras que Uruguay se medirá ante Arabia Saudita en un duelo considerado determinante para definir quién podría ocupar la segunda posición del Grupo H. Si la selección argentina logra finalizar primera en su zona, su próximo rival surgiría precisamente de ese grupo, donde España aparece como principal candidata a quedarse con el liderato.
En cuanto a los demás representantes sudamericanos, los resultados del fin de semana dejaron sensaciones encontradas. Ecuador cayó por 1-0 ante Costa de Marfil en un partido donde mostró un buen rendimiento durante la primera mitad, pero perdió intensidad con el correr de los minutos y terminó cediendo sobre el final.
Brasil, por su parte, igualó 1-1 frente a Marruecos. El conjunto brasileño fue de menor a mayor y logró rescatar un empate gracias a un destacado gol de Vinicius Junior. A pesar del resultado, el cuerpo técnico mantiene la confianza en el potencial del equipo para avanzar como uno de los candidatos al título.
La nota más negativa para Sudamérica fue la contundente derrota de Paraguay frente a Estados Unidos. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro fue superado ampliamente, especialmente en el segundo tiempo, y terminó cayendo por 4-1 ante un conjunto estadounidense que mostró un alto nivel colectivo bajo la conducción de Mauricio Pochettino.
Hasta el momento, los equipos sudamericanos aún no han conseguido una victoria en el torneo, con una derrota para Ecuador, un empate de Brasil y la caída paraguaya. La responsabilidad de cambiar esa tendencia recaerá primero en Uruguay y luego en una Argentina que llega con la ilusión intacta y la mira puesta en dar un nuevo paso hacia los objetivos más ambiciosos del campeonato.
