Una vecina de Roldán atraviesa una difícil situación de salud y económica mientras lucha contra un cáncer que le cambió la vida por completo en cuestión de meses. Se trata de Analia Verónica Ferrari, madre de cinco hijos, quien actualmente vive en barrio Tierra de Sueños junto a sus dos hijos menores y enfrenta el tratamiento oncológico sin trabajo y con serias dificultades para sostener el alquiler de la vivienda donde reside.

Analia contó que llegó a Roldán hace pocos meses desde Villa Gobernador Gálvez buscando una vida más tranquila y segura para sus hijos. Había conseguido empleo como trabajadora doméstica y proyectaba comenzar también un curso de manejo para ampliar sus oportunidades laborales. Sin embargo, antes de diciembre comenzó con fuertes dolores en la cintura y una pierna. Tras varios estudios y dificultades con la obra social para acceder a una resonancia, recibió el diagnóstico de cáncer con compromiso en la zona lumbar.

A partir de ese momento su situación cambió drásticamente. Actualmente se moviliza en silla de ruedas, perdió movilidad en una de sus piernas y debe atravesar tratamientos de quimioterapia y medicación diaria. “De un día para otro dejé de mover una pierna y arrancó otra vida totalmente distinta”, relató durante una entrevista radial.

La mujer explicó que durante los primeros meses tuvo numerosos inconvenientes con la cobertura médica y que incluso su familia debió reunir dinero para poder costear estudios fundamentales. Finalmente decidió dejar la obra social y continuar el tratamiento en el Hospital Centenario, donde actualmente recibe medicación, quimioterapia y atención médica.

Debido a la enfermedad, Analia ya no puede trabajar y su hija mayor debió mudarse con ella para asistirla y hacerse cargo del alquiler, utilizando incluso el empleo que anteriormente tenía su madre. Según relató, entre alquiler, impuestos y gastos básicos deben afrontar cerca de 800 mil pesos mensuales.

La familia sostiene gran parte de los gastos a través de rifas solidarias y colaboraciones de vecinos, familiares y padres de alumnos de las escuelas a las que asisten los hijos menores. Sin embargo, aseguró que la principal preocupación hoy es poder acceder a una vivienda con un alquiler más económico o conseguir algún propietario dispuesto a facilitarles un lugar donde vivir mientras atraviesa el tratamiento.

“Lo más importante es el techo. No quiero que me regalen nada, solamente poder acceder a un alquiler más accesible”, expresó.

Quienes deseen colaborar con Analia pueden comunicarse al teléfono 3412-62-0768. Además, la familia continúa realizando rifas solidarias para afrontar los gastos diarios y el tratamiento médico.

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