En el marco de los talleres de formación laboral impulsados por la Municipalidad de Roldán, se puso en marcha una propuesta que combina inclusión, aprendizaje y producción: un taller de cerámica en barro inclusiva, a cargo de la docente de educación especial Ingrid Acevedo.
La iniciativa surge de la articulación entre su formación en el ámbito educativo y su vínculo con la cerámica ancestral, una práctica que recupera técnicas de los pueblos originarios, particularmente de la cultura Chaná en la región del litoral. El trabajo con arcilla incluye desde su recolección y preparación hasta el modelado y la cocción en hornos a leña, en jornadas colectivas que también promueven el encuentro y la expresión cultural.
El espacio está orientado a jóvenes y adultos a partir de los 16 años, con especial apertura a personas con discapacidad, aunque se trata de un taller inclusivo y abierto a toda la comunidad. La propuesta busca no solo brindar una actividad artística, sino también generar herramientas que puedan convertirse en una salida laboral, especialmente para un sector que enfrenta mayores dificultades de inserción en el mercado de trabajo.
Además del aprendizaje técnico, el taller se presenta como un ámbito de contención e integración, donde se promueve el trabajo cooperativo y el intercambio de saberes entre los participantes. Las clases se dictan los segundos y cuartos sábados de cada mes, de 10 a 12, en la Casa de la Cultura.
Desde la organización destacaron la importancia de generar espacios accesibles que fomenten la inclusión real y permitan desarrollar habilidades con potencial productivo, al tiempo que invitaron a la comunidad a sumarse a la propuesta.
